Proporciones en la vida diaria
La regla de tres permite resolver relaciones proporcionales cuando conocemos tres valores y falta el cuarto, un recurso clásico en finanzas, cocina e ingeniería.
Proporción directa e inversa
En la directa, ambas magnitudes cambian en el mismo sentido (si una se duplica, la otra también).
En la inversa se mueven en sentidos opuestos (si una se duplica, la otra se reduce a la mitad).
Un poco de historia
Comerciantes de civilizaciones antiguas usaban proporciones para fijar precios y cambiar divisas.
La técnica se formalizó en manuales de aritmética, ganando el nombre ‘regla de tres’ porque parte de tres datos conocidos.
Errores comunes
Mezclar unidades (minutos vs horas) rompe la proporcionalidad antes de calcular.
Confundir relaciones directas con inversas invierte el resultado, así que analiza el contexto primero.
Dónde la aplicarás
- Ajustar recetas al cambiar el número de comensales
- Convertir monedas según la tasa de cambio
- Calcular ajustes de dosis en salud
- Proyectar costos o tiempos cuando el trabajo escala linealmente
Consejos para montarla bien
- Alinea las unidades antes de armar la proporción
- Escribe la relación como fracciones (razón conocida = razón desconocida) para mantener el sentido
- Anota qué variables permanecen constantes al pasar de directa a inversa
- Verifica el resultado sustituyéndolo en la relación original